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12 de octubre de 2017

Cremas Knorr: hoy de calabaza con nata

¡Buenas!

Hoy les vengo a hablar de una marca bastante conocida aquí en España: Knorr. En mi búsqueda de comer sano, rico y sin dejarme una pasta en la factura de la luz (porque reconozcamos que las mejores recetas tardan muchísimo en cocinarse) he ido probando las cremas ya preparadas.



El formato de esta marca que ahora mismo estoy encontrando es este, un pack de dos bricks de 500 ml. cada uno. El pack es divisible y vale 2,50€ en el Mercadona de aquí. Cada brick da para dos platos de crema, asi que son 1,25€ por dos platos de crema.

Lo que destacó para mi del resto de la estantería es que en primer lugar, no viene deshidratado. Las sopas y cremas deshidratadas como que me dan menos confianza, tengo la impresión de que conservarán menos los nutrientes, que es un producto más procesado...pero quizás no tenga nada que ver, es una percepción personal.


Y en segundo lugar, afirman que una ración aporta el 80% de las recomendaciones mínimas diarias de verduras y hortalizas según nutricionistas a nivel mundial. Esto de "nutricionistas a nivel mundial" me parece una afirmación un tanto vaga, sin un nombre o el de una asociación detrás, no me acabo de creer mucho este dato tan asombroso, pero bueno, sigamos.

Según el paquete, es un producto sin conservantes, sin colorantes y con verduras de agricultura sostenible. Si vemos el dorso trasero, te recalcan que creen en la agricultura sostenible y hay un dibujito muy mono de las hortalizas que han empleado para hacer esta crema. Los ingredientes parecen todos naturales:

Hortalizas 48% (calabaza 58%, zanahoria, cebolla, puré de tomate), agua, patata, nata (1,6%), mantequilla, sal, azúcar, aromas (contiene leche). Puede contener gluten, huevo, apio y mostaza.


No estoy a dieta ni mucho menos, asi que me puedo permitir que haya un poco de nata y mantequilla en la receta. Empecemos a hablar de lo importante: sabor y textura.

Yo lo caliento al microondas, en una fiambrera apta para el microondas (estas que tienen una abertura en la tapa para que escape el vapor) un par de minutos y el sabor es muy bueno. Notas la calabaza, notas el toque de nata, y a pesar de haberlo metido de la nevera al microondas la textura es muy cremosa, no queda líquida ni mucho menos, queda espesa, como debería ser una crema.

En conclusión, a mi me merece más la pena comprar estas cremas y calentarlas dos minutos, que además hay mucha variedad para elegir (calabaza, calabacín, setas, jardinera...) que hacerme las cremas en casa. Al precio que está la verdura, el tiempo que le voy a dedicar, la factura de la luz y que a mi no me va a quedar así de buena, yo se la recomiendo a todo el mundo. 






10 de septiembre de 2017

Limpiador para vitro con minerales Froggy o Frosch

¡Buenas! Voy a compartir con ustedes el drama que viví hace un par de semanas.


Empezamos a vivir en una casa alquilada, y quieres que todo siga perfecto y limpio para que algún día te devuelvan la fianza intacta. En la casa hay vitrocerámica, asi que compré los cacharros de cocina aptos para vitrocerámicas y por supuesto Vitroclen. Aunque la botella te valga 5 eurazos, si conseguía mantenerme la vitro perfecta merecía la pena. Al cabo de un par de días, me salieron en la vitro unas marcas feísimas, blanquecinas o del color de las pompas de jabón, que ni el Vitroclen ni el rascador quitaban. 


No me lo podía creer, no se iba con NADA. Probré remedios caseros como gotas de limón, ya pensaba que estaba por dentro del cristal, porque no tenían relieve ni nada. Asi que desesperada recurrí a internet. En un foro perdido vi que alguien decía que utilizaba Froggy para limpiar su vitrocerámica y que no podía estar más satisfecha. También recalcaba lo barato que era en comparación al resto de productos específicos para vitro. Como peor no iba a quedar, decidí darle una oportunidad.


 


El producto que yo compré fue este. Frosch, antes llamado Froggy, es un producto ecológico, vale entre 1.90 y 2€ dependiendo de dónde lo compres, y es simplemente maravilloso. Había probado con productos caros, con el rascador, con soluciones caseras, nada había funcionado.

Froggy se lo llevó todo de una pasada con la bayeta, sin el menor esfuerzo. Han pasado dos semanas desde entonces, y me sigue encantando este producto, limpia y deja la vitro brillante. Tan solo quería darle las gracias a ese usuario de aquel foro perdido que compartió su experiencia conmigo, a partir de ahora no usaré otra cosa para limpiar la vitrocerámica.

2 de septiembre de 2017

Paella foto a foto

Esta es otra receta de mi suegra que pretendo dominar algún día y que me gustaría compartirla con todos ya que el arroz queda muy sabroso.



Ingredientes:

1 tomate, o medio si es muy grande
1 lata de pimientos rojos asados
Pimiento rojo y verde
7 dientes de ajo (5 para el majado, 2 para el sofrito)
Colorante
Perejil
1 pastilla de caldo de pollo
3 filetes de pechuga de pollo (la cantidad es al gusto, depende de cuánto pollo quieras que lleve el arroz)
2-4 cangrejos de río comprados en cualquier pescadería (vivos) (ingrediente opcional)
Y mi suegra hace sus paellas con el preparado para paellas que se vende en la sección de frescos del Mercadona. Es una bandeja azul que incluye calamares, chirlas, gambas y mejillones y dependiendo del peso vale entre 5 y 6€.

Antes de empezar quisiera aclarar lo de los cangrejos. A mi suegra le encanta chupar las patitas de los cangrejos. Los saca de la bolsa, los agarra de las pinzas bajo el chorro del fregadero, le arranca las colitas, los deja en un plato y cuando llega el momento de echarlos en la paella todavía están vivos. Yo cuando vi esa tortura que sufrían los animalillos me dio tanta pena que yo la hago sin cangrejos, y sigue estando buena, asi que el paso de los cangrejos es totalmente opcional. Lo dejo en la receta para quien le guste y no le importe matarlos. 

Bien pues el primer paso sería limpiar los mejillones, las chirlas y pelar las gambas. En una olla pequeña echas los mejillones, las chirlas y las cáscaras y las cabezas de las gambas. La llenas de agua y la cueces durante unos 15 minutos, fuego intermedio, con sal, hasta que las conchas estén abiertas. Mientras cuece, va emergiendo una espumita naranja que retiramos con una cuchara. Desgrasamos el agua porque después la vamos a utilizar como caldo para nuestra paella.





Mientra la olla cuece, vamos preparando los demás ingredientes. Cortamos las pechugas y las gambas en trozos más pequeños, lavamos y cortamos los calamares. Hacemos el paso de los cangrejos, les quitamos la cola y los dejamos en un plato tapado. Cortamos los ajos y el perejil, y lo pasamos por el mortero junto con la pastilla de caldo para crear una pasta. Los pimientos si son frescos también los cortamos, mi suegra utiliza una bolsa de Mercadona que ya vienen los pimientos troceados y congelados. Pelamos y cortamos el tomate lo más pequeño que podamos para no encontrarlo después en la paella. Una vez que todo esté listo, podemos empezar con la paellera. En ningún momento de la cocción se tapa la paellera, lo vamos haciendo destapado, con fuego intermedio al principio y una vez esté todo se baja un poco para que cueza el arroz.




Calentamos con abundante aceite, salamos el pollo y lo echamos. 


Cuando el pollo ya no esté crudo, un poco doradito, echamos el sofrito, que serían dos dientes de ajo troceados, los pimientos y el tomate. Mientras se va haciendo vamos deshaciendo los trozos de tomate presionando con una cuchara de madera. A estas alturas ya habremos apagado la olla del caldo.



Cuando el sofrito esté pochado, se echan los calamares, las gambas y los cangrejos vivos.




Una vez ya se vea que están cocinados, se echa el arroz y se rehoga para que coja el saborcillo de lo que ya tenemos. El arroz es del tipo bomba, yo echaría 2 vasos para 4 personas porque nos ponemos ciegos de arroz. Si sobra la verdad es que sigue estando bueno al día siguiente aunque lo pases por el microondas.

Ahora echamos el caldo de la olla que pusimos. Por cada vaso de arroz son tres de caldo. Con la ayuda de un colador para que no caiga las cáscaras de las gambas, echamos el caldo. Echamos también un poquito de caldo en el mortero donde tenemos los ajos, el perejil y la pastilla de caldo, removemos para que todo se integre en el líquido y lo vertemos en varios puntos de la paellera para que no queden zonas demasiado concentradas en sabor. Echamos también el colorante.






Mientras va cociendo todo, vamos echando las chirlas y los mejillones cocidos. Cuidado que todavía pueden quemar. Mi suegra los echa con concha, hace un plato con los mejillones y limón en plan entrante y las chirlas las echa enteras en la paellera. Si prefieres quitarle las conchas no creo que influya en el sabor. Una vez que todos los ingredientes estén dentro, ya no se remueve con los utensilios de cocina, sino que se va zarandeando la paellera. Esto es teoría, yo como tengo vitro no pienso zarandear la paellera no vaya a ser que la ralle. Lo último que echamos es la lata de pimientos asados.




Una vez que queda poco caldo, que el arroz ya está listo (tardará unos veinte minutos en cocerse a fuego suave), tapamos con papel la paellera, sin que el papel toque la comida, y lo dejamos reposar entre cinco y diez minutos.




Y ya está, espero que se animen a probarla, yo desde luego no he probado un arroz mejor.










19 de abril de 2017

Desmaquilladores bajo la ducha Nivea

Los productos bajo la ducha de Nivea son todo un inventazo. En invierno con el frío que hace nunca me dan ganas de hidratarme la piel, asi que si lo incluyo dentro de la rutina de baño no me da tanta pereza, te sueles quedar suave y limpita. Asi que cuando sacaron un desmaquillante bajo la ducha tenía que probarlo. En la gama hay uno para pieles normales y otro para pieles secas.

Muchas personas, en las que me incluyo, acabaron decepcionadas con este producto, pero yo creo que es porque nos prometieron demasiado en el anuncio. Les dejo el vídeo:


"Aplícalo masajeando en círculos"
"Dejando la piel limpia y con una sensación de hidratación" (la toalla blanca inmaculada al secarse la cara después de haberlo utilizado)


El problema más grave que veo yo es que es un producto etiquetado como "rostro y ojos" y como masajees el producto en círculos en los ojos vas a ver la estrellas; porque te pican como si te hubiese caído champú dentro del ojo. Un producto para ojos no puede hacer que te piquen los ojos. Con el paso del tiempo y de ir utilizándolo, me dí cuenta de que si en vez de masajear en círculos haces movimientos de arriba a abajo con mucho cuidadito no te pica.

Y el otro gran fallo es que no quita el 100% del maquillaje. Ya no te hablo de máscaras waterproof, un eyeliner grueso o labiales y bases de larga duración, te hablo del maquillaje más mundano, el de todos los días. Aproximaría que elimina el 70% de lo que te eches, asi que cuando vayas a secarte la cara ¡Cuidadín! porque puedes dejar la toalla naranja.


Pero no todo son quejas. Sí que es cierto que deja en el rostro una sensación muy agradable, de piel hidratada y suave, no como otros jabones que la dejan tirante hasta que te apliques una crema. Por este motivo, creo que es un buen producto para ayudar a desmaquillarte, pero no es el desmaquillador definitivo. 

Mi consejo de utilización sería el siguiente: te lavas la cara con este producto. Te secas con papel para no ir manchando toallas, y como ha quitado gran parte de maquillaje, aunque no todo, ya te pasas un algodón con tu agua micelar de confianza y estás totalmente limpia. Yo sinceramente en cuanto se acabe no lo volveré a comprar, porque vale alrededor de 4€, y me pican los ojos, asi que para gastarme eso me paso el jabón que tengo para la cara en su lugar que me sale más barato. Sí, perderé la sensación de hidratación, pero si luego te tienes que pasar el agua micelar porque no elimina el 100% del maquillaje, esa sensación ya la pierdes igualmente.

Seguiré soñando con que fabriquen un producto que me desmaquille la cara y pueda irme a dormir seguidamente.

Precio: Alrededor de 4€ dependiendo del comercio.